Triste existencia del diseñador

Imagen: © Rikki Kasso / Tokio Undressed

Del ideario popular.

Trabajo en horas extrañas.
¡Como las putas!

Generalmente trabajo hasta tarde.
¡Como las putas!

Generalmente soy más productivo por la noche.
¡Como las putas!

Me pagan para mantener al cliente feliz.
¡Como las putas!

El cliente paga mucho más pero mi jefe se queda con casi todo el dinero.
¡Como las putas!

Cobro por hora pero mi tiempo se extiende hasta que termine.
¡Como las putas!

Aun siendo reconocido como sobresaliente, nunca estoy orgulloso de lo que hago
¡Como las putas!

Me recompensan por satisfacer las fantasías de mis clientes.
¡Como las putas!

Es difícil tener y mantener una familia.
¡Como las putas!

Mis amigos se distancian de mi y sólo ando con otros igual que yo.
¡Como las putas!

El cliente paga mi cuenta de hotel y por horas trabajadas.
¡Como las putas! ¡Como las putas!

El cliente siempre quiere pagar menos y encima quiere que haga maravillas.
¡Como las putas!

Cada día al levantarme digo ¡no voy a hacer esto toda mi vida!
¡Como las putas!

Sin conocer nada de su problema, los clientes esperan que les dé el consejo que necesitan.
¡Como las putas!

Si las cosas salen mal es siempre mi culpa.
¡Como las putas!

Tengo que brindarle servicios gratis a mi jefe, amigos y familiares.
¡Como las putas!

Ahora me pregunto… ¿Realmente soy Diseñador?