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7 consejos para lidiar con los cambios de diseño que te pida un cliente

por Ricardo Martins / publicado en ForoAlfa.org

1. Demuestra que tienes fundamentos
Demuestra al cliente que cada decisión tomada tienen una base teórica. Eso hacen que los clientes noten que no tomaste una decisión porque simplemente te gusta. Si él cree que fue por eso, entonces valdrá más lo que le gusta a él.

2. Avisa antes
«Antes» de comenzar con tu proyecto, avisa al cliente que en la instancia de propuesta no podrá solicitar modificaciones a tu trabajo. A lo mucho, él puede decir que no te gustó, que quiere otra versión, pero no podrá «alterar» tu diseño. Incluso, esto es un derecho de diseñador en Brasil.

3. Observa más allá de lo obvio
No siempre la opinión del cliente es un problema. A veces, en vez de decir «quiero que mi logotipo se destaque más», el cliente podría decir «agranda el logotipo». En su cabeza, la única forma de destacar o dar énfasis visual a algo es agrandándolo. No sabe que un diseñador puede hacer eso a través del color, la posición, nitidez, contraste, etc. Entonces, en un intento de explicar lo que quiere, termina «enseñándole a rezar al cura». Ten cuidado con criticar al cliente: en el fondo él simplemente no se sabe expresar. Si puedes resolver este problema, y explicarle porqué no lo resolviste de otra forma, podría aceptar tu propuesta.

4. Controla tu ego
A algunos diseñadores les hierve la sangre cuando un cliente pone un dedo en su proyecto. Pregúntate: «¿estoy irritado porque creo que soy un dios-igner y mi trabajo es intocable? ¿Será que el cliente se mete en mi proyecto es porque me odia, porque cree que soy incompetente? ¿O soy yo quien sobrestimo su comportamiento? ¿O será que poniéndome en sus zapatos es posible poner en contexto el problema y percibir que en el fondo el cliente no entiende bien lo que hago?

5. Define expectativas
Define las expectativas del servicio antes de comenzar el trabajo. Algunos clientes tienen una expectativa equivocada sobre lo que un diseñador hace. Entonces, antes de comenzar el proyecto, deja en claro que tú no eres ningún pasador u operador de CorelDraw. Demuestra que tu proyecto tiene método, fases de investigación, y que tus decisiones se basan en un concepto.

6. Cuidado con los sermones
No comiences con esos sermones de que hiciste la pieza basándote en la semiótica de Gestalt o de que te ayudó la Virgen de Guadalupe, porque eso no significa nada para el cliente y solo alimenta esos mitos de que los diseñadores actúan como cajas negras, que trabajan, pero nadie sabe cómo son por dentro. ¿Quieres usar psicología en tu proyecto? Entonces aprende psicología de verdad, y no esos cuentitos gestaltianos para poder dormir. La psicología que te ayuda es la que tiene que ver con la percepción visual, los procesos cognitivos de atención, entendimiento, memoria, cambios de comportamiento, reacciones emocionales. Y acuérdate que eso no es una verdad absoluta, que cada caso es un caso aparte.

7. Las personas valen más que sus problemas
Tal vez la más importante: no pelees con tu cliente. Proyectos van, proyectos vienen, pero las personas se quedan. Por culpa de una pelea por un problema insignificante puedes perder un cliente para siempre. ¿Qué es mejor? ¿ceder de vez en cuando y conservar tu relación o ir de frente, ganar la pelea de alguien que tiene más argumento y malograr esa relación? Piensa en eso.

Freaklances – Primera Temporada

Freaklances: La Serie

Freaklances es una serie española producida por Julio Garma (Idea y guión) Alex Otero (ilustración y diseño) y música de Hace Soul.

Episodio S01E01: El Renacer

¿Trabajas en publicidad convencional o interactiva por cuenta propia? ¿vendes tus fotos al mejor postor? ¿trabajas desde haces años en una empresa pero como autónomo? ¿Has creado guiones instruccionales para elearning en tu casa? ¿Eres realizador de vídeo independiente? Si has contestado afirmativamente a alguna de estas preguntas no lo dudes … eres o has sido «Freaklance»

Episodio S01E02: ROI

ROI es un consultor de Marketing freelance, es un ‘winner’, le gusta medirlo todo y no es sastre. En este capítulo demanda los servicios de Fausto para un proyecto interesante, ¿llegarán a entenderse?

Episodio S01E03: La función debe continuar

Rosa es psicóloga especializada en aprendizaje e interacción hombre-máquina, sabe de redes sociales más que Mark Zuckerberg, el creador de facebook. Trabaja como autónoma ‘dependiente’ en una agencia interactiva. La función y el usuario es el principio y el fin, el diseño es para ella un mal evitable.

Episodio S01E04: El premio

Presentamos a Darío Díez Domínguez (3D), es ilustrador y diseñador 3D y una verdadera enciclopedia de lo absurdo, es la única persona que se lee los terminos del contrato enteros cuando instala un software o se registra en una web.

Episodio S01E05: El proceso inverso

Presentamos a Maximiliano Martín Panucci (Maxi) es Diseñador Gráfico. Cuando lee un libro disfruta primero de la tipografía y luego del argumento. Su abecedario es la Pantonera Coated, el color es su lenguaje.

Episodio S01E06: Encuadre, objetivo y disparo

Abrid paso a Javi Laredo, fotógrafo freaklance. Su cámara es más grande que su coche, solo su ego es más grande que su cámara. Se pasó a la fotografía digital solo hace 3 meses y chicas si os ofrece haceros un Book … desconfiad.

Episodio S01E07: Punto y Croma

Es el turno de Karla Cobo, último personaje de freaklances. Karla es realizadora de vídeo y cine, no distingue la realiadad si no es a través de su cámara, la cual según ella nunca le mentiría. Karla es distante pero amable, si consigues ser enfocado por su cámara significa que existes.

Episodio S01E08: El nacer

Se cierra el círculo, comenzamos con el Renacer de Fausto y cerramos con El Nacer, ¿que significado tiene? ¿que nuevas aventuras nos deparará el destino de Fausto?. Han sido 8 capítulos de risas, sorpresas, frustraciones, sinsabores y alegrías. Esperamos volver pronto freaks de la tierra 🙂

+info: fusiontribal.com/freaklances

¿Una o varias propuestas para el cliente?

oldskool-webfoto: graphicleftovers.com

Siguiendo la pregunta que hizó @isopixel en si sitio web donde se plantea la pregunta que muchos nos hicimos alguna vez:

¿Una o varias propuestas para el cliente?

en los comentarios se han vertido diferentes anécdotas, métodos de trabajo y recomendaciones. En mi experiencia me ha funcionado este esquema:

  • Una propuesta si se hizó bien el trabajo de investigación hacerca de lo que necesita el cliente para comunicarse con el usuario final.
  • Dos propuestas diferentes entre si, bien fundamentadas en caso de que el cliente no tenga muy organizada la idea.
  • Tres propuestas variaciones de una si sabes lo que haces desde el principio.

Todo esta en saberte comunicar con el cliente, estar abierto a ponerte en su lugar y el del usuario final. Y lo más importante saber delimitar nuestro trabajo desde el principio y cobrar por lo que se hace justamente.

Al final, aprenderás a elegir a tus clientes.

¿Estás seguro de que eres freelance?

Vía Twitter @adanvecindad

La forma en que trabajas puede determinar tus derechos, obligaciones y la manera de defenderte

Si trabajas desde casa, sin horarios ni jefes, probablemente seas un profesional independiente.
Aunque la independencia tiene sus beneficios (como la libre administración de los recursos), lo cierto es que también tiene su costo. Por ejemplo, quien te contrate no está obligado a proporcionarte seguridad social, ni prestaciones de previsión social. Por ello, puedes carecer de servicios médicos, vales de despensa, fondo de ahorro y un larguísimo etcétera.

Conoce tu terreno de juego

Actualmente es muy común laborar bajo la modalidad de freelance. Esto significa que prestas tus servicios a diversos clientes, con los cuales no estableces una relación de trabajo, sino un vínculo civil.
No siempre es fácil ubicar la especie de profesional que eres. De hecho, existen muchos casos en los que la empresa entrega honorarios, tratando de disfrazar una evidente relación laboral.
Entonces ¿cómo saber qué relación te corresponde legalmente? Es sencillo, eres un trabajador si:

  • prestas tus servicios personalmente,
  •  la persona que te contrató te da indicaciones de modo, tiempo y lugar para realizar tus actividades (por ejemplo: tienes un control de asistencia y/o puntualidad, estás obligado a utilizar recursos determinados y cumples con un horario), y
  •  recibes el pago de un salario

Como podrás observar, no es relevante si tienes un contrato firmado. En esta materia, los hechos determinan el régimen que te corresponde.
Si ya sabes que eres un trabajador, tus derechos y obligaciones mínimos están contenidos en la Ley Federal del Trabajo. Todo lo que incluya tu contrato laboral es adicional, pero no puede ir contra la Ley.
En caso de ser un profesionista independiente, la primera recomendación es tener un contrato que te permita delimitar derechos y obligaciones con tus clientes. A tal efecto, puedes ocupar el formato de contrato de prestación de servicios profesionales que ofrecemos en salud empresarial. Además, aprovechando que estás en nuestro portal, te sugiero leer la nota Profesionista vs comisionista.

Fuente: Sólo personal autorizado / Angelica De la Vega

¿Su empresa necesita Identidad Corporativa?

Hablamos mucho de proteger, preservar y cuidar la imagen institucional o imagen corporativa.
¿Qué es la imagen corporativa? ¿Por qué es tan importante cuidar la reputación corporativa?

Sencillamente porque es el activo más valioso de una compañía. Los edificios, equipos, productos en bodega, incluso las marcas, tienen un valor ínfimo comparado con el de la imagen corporativa, que se ha forjado a lo largo de los años y cuyo valor monetario es incalculable.

En un mundo tan competitivo como el actual, resulta sumamente importante que las empresas se preocupen de la percepción que los diferentes públicos tienen sobre sus organizaciones. Los públicos se encuentran constituidos por todos aquellos individuos o instituciones que tienen algún contacto con la organización en cualquier momento específico de su desarrollo. Bien sean los públicos internos (empleados, directivos o accionistas), los públicos externos (el consumidor real o potencial, los competidores y las demás organizaciones que operan en el entorno) o bien sean los públicos mixtos (proveedores y distribuidores, o franquiciatarios en su caso), es importante que todos posean una imagen adecuada de nuestra organización.

Muy bien, pero ¿qué es la imagen entonces?

Una imagen es el conjunto de significados por los que llegamos a conocer un objeto (empresa) y a través de la cual las personas la describen, recuerdan y relacionan. Es el resultado de la interacción de creencias, ideas, sentimientos e impresiones que sobre esa empresa tiene una persona (o un conjunto de personas). (Dowling, 1986).

Ahora bien, para generar imagen no basta desarrollar un logotipo bonito, utilizar colores electrizantes e inundar los medios de comunicación de slogans y jingles pegajosos. La mejor imagen es aquella que comulga íntegramente con los valores y las creencias de nuestra organización, es decir, es aquella que refleja fielmente las características de nuestra filosofía y cultura organizacionales. Es, además, aquella que se apega fielmente a las características de nuestra misión como empresa y logra empatar lo que hacemos con lo que decimos. En otras palabras, la imagen debe emanar directamente de nuestra identidad.

Una empresa con buena imagen es aquella en donde los mejores profesionales quieren trabajar, con quien los proveedores quieren tener tratos comerciales, donde los clientes quieren comprar sus productos pues estas instituciones gozan de buena fama, sus valores son reconocidos y sus empleados mismos los reflejan.

No es suficiente una buena campaña publicitaria de imagen que diga quiénes somos y qué hacemos. Nuestros públicos quieren ver en vez de oír nuestros valores corporativos. La imagen institucional debe ser proyectada, planeada de la misma forma y con el mismo interés e importancia con que se planifican las ventas, los objetivos de mercadeo y el crecimiento económico.

¿Por qué es tan importante entonces mantener una buena imagen corporativa?

  • Una imagen corporativa positiva es condición indispensable para la continuidad y el éxito estratégico. Ya no se trata de una simple medida de mercadotecnia sino más bien de un instrumento estratégico de la alta dirección (Blauw, 1990).
  • Una imagen corporativa sólida es un incentivo para la venta de productos y servicios. Ayuda a la empresa a contratar a los mejores empleados, atrae inversionistas, genera confianza entre los públicos internos y externos. (Blauw, 1994).
  • Una imagen corporativa firme crea un valor agregado a una empresa y asegura que esté un paso adelante de sus competidores. (Brinkerhof, 1990).
  • Una buena imagen ayuda a la empresa a atraer a la gente necesaria para su éxito: Clientes, socios y empleados. La gestión de una identidad sólida asegura esa buena imagen. (Chajet, 1989).

Si su empresa necesita Imagen Corporativa no dude en contactarnos…